Resaca de la Copa de África
Egipto: Las claves del éxito
- Entrenador inteligente: Lejos de apostar por un dirigente europeo, como numerosas selecciones que piensan que así conseguirán mejores resultados y pierden su esencia pura, Egipto confía en un seleccionador de la casa. Hassan Shehata es un veterano ex jugador y entrenador con gran experiencia a sus espaldas, que ya salió campeón hace dos años. No le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones (lo demostró en el problema con Mido), confía en una base donde prima el colectivo a las individualidades, sabe leer los partidos y actúa rápidamente cuando observa que algo no va bien. En África quedan pocos como él. Nadie les situaba como favoritos pero su triunfo no es una sorpresa.- Sistema táctico: 3-4-1-2 para atacar y 5-3-2 para defender. Si se sabe utilizar, es un esquema eficaz y Egipto lo ha demostrado. Jugando así, muestran superioridad en todas sus acciones y las ayudas son más fáciles. El equipo sabe plantarse sobre el campo, defensivamente cada jugador ocupa su parcela, todos atentísimos y ordenados. Los dos volantes se reconvierten en laterales y apenas dejan huecos, teniendo un sólido centro del campo por delante, que sin ser puramente defensivo cumple con su cometido gracias a un perfecto posicionamiento. Muy compensado. Tres centrales, Shady como libero y Gomaa y Said como marcadores.
- Un equipo mecánico: Realmente apasiona verles jugar. Divierten con su capacidad de recursos, saben a lo que juegan pero además sorprenden en cualquier momento. Práctica un fútbol alegre y ofensivo, lo demuestran con las ganas que salen desde el principio, haciéndose con el balón en el centro del campo y empujando hacia el ataque. Y tiene algo que adolecen muchos equipos vistosos: Es tremendamente competitivo y tiene una fortísima mentalidad. Parecen europeizados, dejando de lado el resultadismo que invade el viejo continente. En defensa, no son nada blanditos. Difícil sacar un solo defecto a esta selección egipcia.
- Seguridad desde la portería: Otro factor importante para los magrebies. Mirando a muchas selecciones su gran punto flaco se encuentra bajo los palos. El Hadary es un guardameta completo, decisivo en los grandes compromisos (tremenda su semifinal frente a Costa de Marfil) y a la altura del resto del equipo. Un portero ya veterano que domina todas las facetas del juego y mantiene la compostura. Seguridad en las salidas, capacidad de mando, liderazgo, colocación, agilidad ante cualquier tipo de disparos y juego de pies.
- Sorpresa en el centro del campo: Hosni era un futbolista semidesconocido y ha sido de lo mejorcito del torneo, sin duda el gran descubrimiento. Un jugón con toque, conducción y llegada entre otras múltiples virtudes, el director de juego de los campeones. Ha mantenido una excelente regularidad. A su lado empezó jugando Shawky, que prácticamente no tenía confianza en el Middlesbrough y ha rayado a gran nivel, aportando contención. La capitanía y saber estar de Ahmed Hassan pesó en los últimos partidos, y el delantero con más goles de la historia de Egipto se ha reconvertido en un mediocentro con visión de juego, pausa e imaginación para dar asistencias. En definitiva, un doble pivote que se ha mostrado superior al rival en todos los partidos, gracias también a la ayuda de los carrileros, que aportan ida y vuelta, no se esconden y se implican con sus movimientos en la creación. Moawed y Fathi no se encuentran anclados en banda y se muestran escurridizos.
- Facilidad y recursos para crear peligro: Ya sea con disparos desde media distancia, con balones al hueco aprovechando la movilidad de Zaky, entrando por bandas, rematando pases de la muerte después de jugadas colectivas, en jugadas personales de Zidan o Abou Treika -dos conductores excelentes-, a balón parado… han hecho goles de todos los colores, dan con la tecla para generar peligro continuo y su bombilla no se apaga. Apenas buscan a su referencia Motaeb, bastante desaparecido durante el torneo.
- Variedad en ataque: Un banquillo de diez. Shehata ha sabido cuando utilizar a cada jugador en el momento indicado. Abou Treika y Ahmed Hassan, las dos mayores instituciones del país, comenzaron jugando en el banquillo y no levantaron la voz. Acabaron jugando y siendo decisivos en casi todos los partidos. Al final fueron titulares y siendo dos jugadores que pueden notar la edad en torneos cortos han sido exprimidos con acierto. Sus sustitutos, podrían haber jugado todo. Zidan se quedó fuera en la final y fue el quien reactivo la maquinaria con su entrada en la segunda parte. Nadie mandó más que nadie, son comodines polifuncionales y el mérito es el mismo para cada componente de esta plantilla.
- Once base: El Hadary; Gomaa, Shady, Said; Moawed, A. Hassan (Shawky), Hosny, Fathi; Abou Treika (Zidan); Zaky, Motaeb.
Etiquetas: Copa África, Futbol Egipcio
Desde luego no fue su mejor partido el de la final, no rozó la brillantez del primer día, donde barrieron de cabo a rabo a Camerún y ya demostraron que este torneo tenía nombre. Egipto repite titulo, esta vez sin el apoyo que implica jugar en casa y mejorando su juego enormemente. En la final, costó demasiado tiempo abrir el resultado, en gran parte gracias a la inconmensurable labor de Kameni, que salvó en repetidas ocasiones a los leones indomables.
Egipto sigue dando lecciones




