28 agosto, 2008

El Atleti es de Champions

Once años después, por fin llegó el momento que los atléticos estábamos esperando, el regreso a la Champions League. El 4-0 final con el Vicente Calderón vestido de gala para la ocasión ha cargado en cierta parte la moral de un equipo que hasta el momento había completado una pretemporada nefasta, tanto en planificación como en juego y resultados. Objetivamente, muy pocos esperaban un resultado tan amplio y un partido de vuelta sin demasiadas dificultades, principalmente por la nula capacidad de compromiso y el planteamiento tan pobre de Aguirre en la ida.

El cambio tan drástico ofrecido en la actitud de los jugadores -que pudieron estar más o menos acertados- ha sido la clave, además de un despliegue físico inusual en toda la eliminatoria. El Schalke 04 ha demostrado que ofensivamente confían su suerte en los balones parados y el juego aéreo pero su capacidad creativa, ideas o recursos, son muy limitados, y defensivamente tienen los conceptos claros pero son desbordables. Exactamente lo que conocíamos, pero no nos aprovechamos de ello hasta el momento en que nos dimos cuenta de que no son temibles. Fuera el agarrotamiento por la situación, los nervios desaparecieron y con la paciencia presente en todo momento irían cayendo los goles.

Individualmente hay jugadores que rayaron por debajo de su nivel habitual (Raúl García y Maxi son los ejemplos más evidentes), tanto en la ida como en la vuelta, por eso pienso que la importancia de creer en si mismos ha sido decisiva, por encima del talento superior evidente sobre los alemanes. Una cosa condujo a la otra. Mención especial merece Sergio Agüero, que sin estar a tono, algo lento y sin sus arrancadas devastadoras, brilló ejerciendo como auténtico líder, un gol y dos asistencias. Forlán y Simao colaboraron en ataque, los cambios esta vez si fueron acertados, y la pareja formada atrás por Ujfalusi y Heitinga demostró su empaque con categoría.

Con el pase ya en la mano y el sorteo celebrado esta tarde, hay que pensar en una fase de grupos que será accesible si el equipo mantiene la regularidad general del año pasado, con rivales fuertes como era de esperar, todos ellos occidentales y campeones de Europa, pero de más nombre e historia que realidad. El Liverpool de Champions es extremadamente sólido desde el día en que coge el chip, aunque mejora notablemente a doble partido y precisamente en esta liguilla ya lo pasó fatal el año pasado. Mientras, PSV y Marsella son conjuntos a los que se debería superar, si bien tienen recientemente mayor bagaje europeo, han perdido a jugadores esenciales este año (Farfán y Gomes los holandeses y Cisse y Nasri los franceses) que les hace bajar un puntito, aunque no hay que subestimar a nadie en esta competición, como parece que se viene observando en las reacciones tras el sorteo. Mi principal temor es el mes de octubre, donde se viene una avalancha seguida (Sevilla, Barcelona, Villarreal y Real Madrid en liga y Marsella y Liverpool en Champions), y tampoco me agrada empezar y acabar fuera de casa, confío en que sea un grupo abierto y que seguramente no se decida hasta la última jornada.

Aunque este post no va con la dinámica del blog, no me gustaría dejar de reseñar que ha sido una de mis noches más felices como colchonero. Si la Champions League es la competición con más nivel y magia del mundo a nivel de clubes, ahora me ilusiona más que nunca. Quiero disfrutar, estar orgulloso con la imagen que de mi equipo, como lo estuve ayer, en duelos ante grandes equipos del continente. Poder pensar al fin en fútbol, simplemente en fútbol, aunque solo pueda ser algunas horas en las que me quite la venda y no me ciegue ante la triste realidad del club usurpado por los delincuentes y manejado únicamente para su beneficio, sin sentimiento ni preocupación por el estado financiero ni deportivo en que dejen la entidad, con el consentimiento de periodistas, políticos y un gran sector de falsos aficionados que permiten todo tipo de fechorías y solo las padecemos (y conocemos) quienes miramos por encima del hombro, sin caer en el conformismo en el se han querido meter a la afición atlética. Tras tanto tiempo, nos merecemos jugar esta competición que espero, aunque de momento no creo (que se le va a hacer si a uno le han hecho ser pesimista por naturaleza), marque el inicio de tiempos mejores. Enhorabuena a los atléticos de verdad. Los mismos que saben que en días como hoy, también conviene recordarlo.

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09 abril, 2008

Lección del Liverpool

Bañado en letras de oro quedará para el recuerdo de Anfield, y por ende del fútbol europeo el partido de ayer entre Liverpool y Arsenal. Hacía tiempo que no vivíamos un espectáculo dentro de un terreno de juego que reuniera tantos detalles de grandeza. Fue de película, de película soñada con final feliz para el Liverpool, aquel que no falla en copa de Europa. Y fue precisamente la experiencia la clave que decantó la balanza al final del partido para los reds cuando los gunners no supieron serenar un partido que tenían en la mano.

Con algunas bazas guardadas en el banco y la presencia de Crouch (y por tanto modificación del esquema del Liverpool) como principal novedad, un ambiente de gala recibió a dos equipos que lejos de especular buscaron mostrar su mejor cara dándolo absolutamente todo. Sabedores del aguante del Liverpool, Arsene Wenger se la jugó desde el inicio y fue a por todas moviendo el cuero a un ritmo vertiginoso, con una destreza perfecta en los rondos e imposibilitando la salida de balón fluida de los de Benitez. Fueron 20 minutos de superioridad pasmosa, con los locales agobiados en su propio campo y un rápido cañonazo de Diaby que rompió la red defendida por Reina y finiquitaba los planes previstos.

De la rabia reprimida, el Liverpool pasó al frenesí intimidatorio. Hyypia con la cabeza empató en la primera ocasión clara, y ya en el segundo tiempo Torres daba la vuelta a la tortilla con una sensacional jugada individual: Control, giro y balón a la escuadra. En los 90 minutos no dejó de existir una intensidad que gustaba a los dos equipos, ya que cada uno lo aprovechaba a su manera, pero la resistencia física mostrada por el Liverpool y de nuevo una competitividad sobrenatural pasó como una apisonadora frente a un Arsenal fundido en el que han existido muchas menos variantes a lo largo de la temporada. Ya siendo inferior, la lesión de Flamini les restó el carácter ganador del francés, aunque Walcott se pudo cargar lo dicho con una eléctrica galopada desde su propio campo que acabó en el empate a dos de Adebayor cuando casi todo el Liverpool permanecía en campo contrario.

En la jugada siguiente, el holandés Babel penetró en el área y fue derribado en falta por Touré. Gerrard, que reconoció haber jugado uno de sus peores partidos, tomó como siempre la responsabilidad y desde los once metros chutó adonde Almunia no podía llegar. 3-2, el partido daba un vuelco en sesenta segundos, y el Arsenal desesperado ya se fue con todo al área rival, al no haber sabido resistir en el momento clave. Babel aprovechó su frescura y a la contra dinamitó la eliminatoria con el cuarto y definitivo gol en el descuento. Pase para el Liverpool.

Seguirá sin reconocerse que el Liverpool es capaz de jugar un fútbol de gran nivel en esta clase de duelos. A su estilo, que no es aquel que quieren encasquetar los medios. Un fútbol directo de ambición, empuje y verticalidad. Ayer, otra vez desmitificando el tópico (y van…), ganó el fútbol.

Observaciones

- Benitez, otra vez superior: Ni tratando de desestabilizar durante todo el año al mejor preparador de este tipo de partidos han acabado con el. Costará hacerlo. Ya pudo con Capello, Mourinho, Ancelotti, Rijkaard o Mancini, y ahora lo ha hecho con Wenger. No quiere decir que sea el mejor entrenador en todos los aspectos, pero si en la Champions League. Un prodigio manejando encuentros y tomando decisiones, tácticamente inigualable, lo que equilibra la inferioridad técnica de los reds en estos cruces.

- Paciencia: Aguante, saber estar: Sufriendo al principio una avalancha, pero siendo conscientes de lo larga que puede ser una eliminatoria, dejando que el Arsenal se matara en los primeros minutos. Muy de menos a más, el Liverpool esperó su momento con una insultante tranquilidad que asombra a propios y extraños, y sin ninguna individualidad que destacara sobre el resto, fue un ciclón. ¿A quien destacar? A todo el equipo.

- Skrtel se confirma como un central portentoso: Tremendo en la anticipación, en el robo de balones interceptando tanto por alto como por bajo a ras de suelo. El eslovaco se ha adaptado pronto y aún tiene aspectos por pulir, pero su juventud es el mejor aval. The Kop ya sueña con una pareja Agger-Skrtel que promete.

- Kuyt, jugador de partidos grandes: Curiosamente se nota más y es totalmente necesario en las grandes batallas. En pocos aspectos baja del notable aun siendo poco reconocido y pese a haber pasado una temporada durísima donde le ha costado dar la talla. Nunca para de correr, luchar y sacrificarse, aportando polivalencia, movimientos, inteligencia y ofrecimiento en defensa y ataque. Yendo para el centro o por banda. La mejor demostración del saber ocupar espacios del Liverpool. Tremendo.

- Walcott y Babel en su momento: Ninguno de los dos ha completado una gran temporada. Los dos a ráfagas, muy irregulares y superándose ante rivales pequeños. No merecían ser titulares, pero por su velocidad pueden ser decisivos en los segundos tiempos. Revolucionaron el partido al saltar al campo en el momento indicado.

- Alonso sobra en el once: De más a menos, cada año peor, cada en encuentro más desaparecido. Su nivel ha bajado notablemente y ya no es imprescindible, está más fuera que dentro de la plantilla del año que viene. No es feliz en Liverpool e incluso ya falla pases fáciles. Un jugador que puede aportar mucho, porque pocos dudan de su tremenda calidad, pero sus lesiones y escasa confianza le han afectado.

- Torres, apariciones puntuales: Le afectó la aparición de Crouch en el once en cuanto a protagonismo, pero el Niño al igual que ante el Inter volvió a emerger cuando debía. Empezó mal, recibiendo pocos balones, pero se fue despejando y se lució con un golazo de crack.

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23 mayo, 2007

Gracias por hacerme feliz

Mis campeones






































































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